¿Qué tan peligroso puede ser WhatsApp para tus hijos?

WhatsApp es un fenómeno de la mensajería móvil que ha revolucionado la forma en la que te conectas con otros. Ese principio de conectarse y compartir emociones, o cualquier  tipo de elemento a través de imágenes, texto o videos es una gran ventaja. Sin embargo hay ocasiones en las que sería mejor restringir el uso de esta app en el móvil. Hacemos referencia a esto dado a que existen múltiples razones por las que WhatsApp podría convertirse en una amenaza o  vulnerabilidad para la seguridad de tus hijos.

Si, así como hemos comentado; y es importante saberlo ya que recientes estudios demuestran que al menos un 76% de la población de menores entre 12 y 14 años de edad, utiliza WhatsApp. Pero, ¿Por qué es una amenaza? Resulta importante saber que ciertas actividades podrían perjudicar a tu hijo dentro de esta app, como el envío de información delicada (ubicación, datos financieros, documentos de identidad), o prácticas indebidas, como acoso o sexting (mensajes eróticos) y otros.

La mayoría de los padres no se percatan de estos peligros, puesto que se encuentran demasiado ocupados o por su mente no consideran que “chatear con amigos” sea malo. Pero la cruda realidad es que millones de acosadores o hackers se encuentran allí afuera, acechando y buscando nuevas víctimas.

WhatsApp es un arma de doble filo que podría poner en peligro a su hijo

A través de los años han existido casos de acoso o amenazas realizadas por WhatsApp. De hecho, un menor es bastante fácil de envolver o engañar y en cuestión de minutos podría estar revelando su ubicación. WhatsApp dispone de esta función que podría considerarse como de doble filo.

Por otro lado, también existen amenazas más avanzadas, como programas espía o malware destinado a monitorear la aplicación. Todo sin que su hijo o hija se percate. Por ende, surge la interrogante: ¿realmente su hijo requiere de un smartphone? ¿Bastaría con un teléfono móvil convencional?

La mayoría de los padres ni siquiera sabe las razones por las que le compra un móvil inteligente a sus hijos. Con un móvil convencional, se ahorran muchos problemas y de igual manera es posible mantenerse comunicado. Considere que WhatsApp, a pesar de no ser una red social, debería de disponer mayores opciones de privacidad, y además, está vinculado a un dato sensible como el número telefónico.

Siempre charle con su hijo acerca de comunicarse con extraños o lo que podría suceder si revela datos innecesarios a otra persona. Existen muchos peligros de los cuales un padre debe tener conciencia y ayudar a prevenir. Por ende, es recomendable que si su hijo utilice esta aplicación, tenga al menos 18 años.